Seguridad
Un huésped destrozó su apartamento y dio datos falsos: por qué el check-in online necesita verificar la identidad
El caso real de un anfitrión que fue a denunciar daños y descubrió que solo tenía datos inventados. Qué falla en un check-in online basado en un formulario y cómo el escaneo del documento con selfie lo evita cumpliendo el RGPD.
Equipo HazCheckin
HazCheckin
Un anfitrión nos contó hace poco algo que ningún propietario quiere vivir. Un huésped le dejó el apartamento destrozado. Hizo fotos, calculó los daños y fue a la policía a poner la denuncia. Allí se dio cuenta de que el nombre, el número de documento y la dirección de ese huésped eran falsos.
Tenía un check-in online, pero su PMS solo ofrecía un formulario. El huésped escribió lo que quiso, el sistema lo dio por bueno y nadie comprobó que esos datos existieran ni que fueran suyos. Cuando hizo falta saber quién era esa persona, no había forma de averiguarlo.
Un formulario comprueba el formato, no la identidad
Un formulario de check-in valida que el DNI tenga ocho números y una letra, que la fecha sea una fecha y que el email lleve una arroba. No puede saber si ese DNI pertenece a quien lo teclea, ni siquiera si existe.
Para alguien que viene con buenas intenciones da igual. Para quien ya sabe que va a causar problemas, un formulario es una invitación: le basta con inventarse un nombre o copiar el de otra persona. Esa persona puede ser el mismo huésped que luego entrega en la policía unos datos que no llevan a nadie.
Además, el parte de viajeros que se envía a las autoridades sale de esos mismos datos. Si son falsos, el anfitrión ha cumplido el trámite con información que no sirve de nada.
Qué habría cambiado con un check-in con documento y selfie
Con el check-in online de HazCheckin, el huésped no escribe sus datos. Los aporta su documento y los confirma su cara:
- Escaneo del documento. El huésped fotografía su DNI, NIE o pasaporte y los datos se leen directamente del documento. Nadie los teclea, así que no se pueden inventar.
- Selfie con detección de vida. El huésped se hace un selfie y el sistema comprueba que hay una persona real delante de la cámara, no una foto impresa ni una pantalla. Lo explicamos a fondo en verificación de identidad y detección de vida.
- Cotejo facial. La cara del selfie se compara con la foto del documento. Si no coinciden, el anfitrión lo ve en el panel, en la ficha de la reserva, antes de que llegue el huésped.
El resultado es sencillo: los datos que tienes pertenecen a quien va a dormir en tu apartamento. Si algo sale mal, la denuncia lleva un nombre y un documento reales, verificados y asociados a esa persona.
El mejor efecto es el que no se ve
Lo más útil de la verificación no pasa después de los daños, sino antes de la reserva. Quien planea usar un apartamento para una fiesta o sabe que no va a respetar la casa busca el alojamiento donde nadie le pida identificarse de verdad. Cuando el check-in exige documento y selfie, muchos de esos huéspedes no terminan el proceso.
Para el resto, apenas cambia nada. Escanear el documento y hacerse un selfie lleva menos tiempo que rellenar un formulario a mano, y se hace desde el móvil antes de llegar.
¿Es legal pedir un selfie al huésped?
Sí, siempre que se haga bien. Una imagen del rostro usada para verificar la identidad es un dato biométrico, una categoría especial según el RGPD. Su tratamiento está permitido con el consentimiento explícito del interesado (artículo 9.2.a del RGPD) y con las garantías adecuadas. Así lo aplicamos en HazCheckin:
- Consentimiento explícito e informado. Antes de empezar, el huésped ve para qué se usan su documento y su rostro, y marca una casilla que le da su consentimiento. Sin ella, no se trata nada.
- Finalidad limitada. El selfie sirve para comprobar que el titular del documento es quien hace el check-in. No se usa para nada más.
- Datos en Europa. El cotejo facial se procesa en servidores de la Unión Europea.
- Borrado automático. Los documentos y selfies se eliminan automáticamente cuando termina el plazo de conservación, sin que el anfitrión tenga que acordarse.
- Nada de fotocopias sueltas. No es lo mismo que fotocopiar el DNI en recepción y guardarlo en un cajón, una práctica que la AEPD ya ha sancionado. Lo contamos en las multas por fotocopiar el DNI.
Para que el consentimiento sea libre, conviene que el huésped que no quiera hacerse el selfie tenga una alternativa, como identificarse en persona a su llegada. La verificación facial es opcional en cada alojamiento: tú decides dónde activarla.
Lo que la verificación no hace (y lo que sí)
La verificación de identidad no impide que un huésped rompa algo. Lo que hace es que, si ocurre, sepas quién ha sido y puedas reclamar. Combinada con el contrato que el huésped firma durante el check-in y con una fianza, pasa de ser un trámite a ser la protección que el anfitrión de esta historia no tenía.
Si hoy tu check-in online es solo un formulario, pregúntate qué harías con esos datos el día que los necesites de verdad. En HazCheckin el escaneo del documento, el selfie y el parte de viajeros forman un solo proceso. Puedes ver cómo funciona en la plataforma.

